La FVSM presenta en Madrid una queja al Defensor del Pueblo reclamando la inconstitucionalidad de la disposición final segunda de la Ley de Evaluación Ambiental de Baleares
octubre 23, 2020
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[:es]La Fundación Vida Silvestre Mediterránea (FVSM) ha presentado hoy una queja al Defensor del Pueblo para reclamar la inconstitucionalidad de la disposición final segunda de la Ley de Evaluación Ambiental de Baleares, aprobada a finales de julio por vía de urgencia y publicada en el BOIB el 20 de agosto, que vulnera diversos preceptos fundamentales de la Carta Magna así como la legislación europea, nacional y autonómica; y rebaja la protección medioambiental de los espacios protegidos de las islas sin justificación científica alguna y sin el obligatorio trámite de información pública necesario para modificar la legislación.

La FVSM ha reclamado también al Defensor del Pueblo que exija a la comunidad autónoma de Baleares la revocación de dicha disposición ante las graves infracciones jurídicas y medioambientales que ha supuesto su aprobación. La queja ha sido presentada por el presidente de la FVSM, Jesús Garzón, un histórico ambientalista español de reconocido prestigio internacional e impulsor de numerosos proyectos de conservación en el ámbito nacional e internacional.

La citada disposición modifica los usos de las denominadas Zonas de Exclusión (zonas de máxima protección medioambiental) “permitiendo las posibilidades de acceso y estancia en esas zonas vinculadas a actividades recreativas y de ocio” lo que pone en grave peligro la preservación de numerosas especies autóctonas como el buitre negro, el halcón de Eleonora o el águila pescadora, que figuran como prioritarias para su conservación por diversas directivas de la Unión Europea, que precisamente ha invertido más de 900.000 euros en fondos comunitarios para la recuperación del buitre negro.

Estas Zonas de Exclusión, que tan sólo suponen el 2,98% del espacio natural protegido, tienen el máximo sentido en Mallorca al ser la única isla del mundo en que viven y se crían numerosas especies, entre ellas el buitre negro. Desde que las Zonas de Exclusión fueran incorporadas al Plan de Ordenación de Recursos Naturales en Baleares (PORN), en el año 2007,  la reproducción del buitre negro se ha triplicado en estas áreas. También es la zona más importante de las colonias de halcón de Eleonora y águila pescadora que se han recuperado desde que estas zonas fueron establecidas.

Precisamente un estudio de la Cátedra de Medio Ambiente de la Fundación de la Universidad de Alcalá, encargado por la FVSM sobre los efectos y posibles consecuencias de esa reforma legislativa, concluye que “la nueva reglamentación producirá con toda seguridad efectos negativos significativos sobre el estado de conservación y la supervivencia futura de las especies más sensibles de la Serra Tramuntana, en Mallorca”.

La FVSM considera que el previsible deterioro de las zonas más sensibles para la conservación de la biodiversidad de estos espacios naturales será aún más grave en estos momentos de creciente masificación turística y con una notable ausencia de medios de vigilancia por parte de la Administración.

El estudio de la Cátedra de Medio Ambiente advierte de que algunos senderos de estas zonas tienen más de un millón de visitantes al año y el propio Gobierno balear estima que más de 300.000 turistas visitarán estas zonas entre octubre de 2016 y abril de 2017. La Cátedra de Medio Ambiente concluye que, preservando ese 2,98% de la zona de reserva del parque, no se afecta a sus valores turísticos ni a su desarrollo pero, abriéndolo de forma incontrolada, puede causar graves perjuicios a la fauna y flora de estos espacios únicos en el mundo.

Entre los espacios naturales más afectados se encuentran algunas fincas que han supuesto el corazón de la recuperación de las especies amenazadas, mediante el acuerdo con organizaciones conservacionistas que han ayudado a gestionar esos espacios. Entre ellas se encuentra la finca Ternelles, propiedad de la familia March, que cuenta con una de las zonas más importantes desde el punto de vista medioambiental donde se han descubierto numerosas especies nuevas para la ciencia en los últimos años y donde habitaron los últimos buitres negros cuando habían desaparecido de Mallorca. Otras de las zonas es la finca Ariant, que fue donada de manera altruista por sus propietarios a la Fundación Vida Silvestre para que sirva de núcleo de conservación de las especies de Baleares para las generaciones futuras.

La FVSM ha denunciado al Defensor del Pueblo que tal modificación vulnera varios artículos de la Constitución: 9 (seguridad jurídica e interdicción de la arbitrariedad), 24 (tutela judicial efectiva), 45 (derecho al medio ambiente), 105 b) (audiencia pública) y 149.1.23 (competencia del Estado para dictar legislación básica en materia medio ambiental).

Asimismo la FVSM considera que la modificación “vulnera al artículo 37 (derecho al medio ambiente) de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea en cuanto la medida afecta a la protección de la Red Natura 2000, vulnera los principios de las Directivas Habitats, ZEPA y de participación pública en planes y proyectos que afecten al medio ambiente, y vulnera el Convenio de Arrhaus ratificado tanto por España como por la Unión Europea”.

Además “vulnera las leyes estatales de Biodiversidad, de participación pública en asuntos de medio ambiente, vulnera las leyes autonómicas de buen gobierno y transparencia, así como las propias instrucciones del Gobierno balear sobre elaboración de textos normativos”.

Por todo lo expuesto la FVSM reclama al Defensor del Pueblo que presente un recurso de inconstitucionalidad contra dicha modificación legislativa y exija a la comunidad autónoma de Baleares la revocación de dicha norma.[:ca]La Fundació Vida Silvestre Mediterrània (FVSM) ha presentat avui una queixa al Defensor del Poble per reclamar la inconstitucionalitat de la disposició final segona de la Llei d’Avaluació Ambiental de Balears, aprovada a finals de juliol per via d’urgència i publicada al BOIB el 20 d’agost, que vulnera diversos preceptes fonamentals de la Carta Magna així com la legislació europea, nacional i autonòmica; i rebaixa la protecció mediambiental dels espais protegits de les illes sense justificació científica i sense l’obligatori tràmit d’informació pública necessari per modificar la legislació.

La FVSM ha reclamat també al Defensor del Poble que exigeixi a la comunitat autònoma de les Balears la revocació d’aquesta disposició davant les greus infraccions jurídiques i mediambientals que ha suposat la seva aprovació. La queixa ha estat presentada pel president de la FVSM, Jesús Garzón, un històric ambientalista espanyol de reconegut prestigi internacional i impulsor de nombrosos projectes de conservació en l’àmbit nacional i internacional.

L’esmentada disposició modifica els usos de les anomenades Zones d’Exclusió (zones de màxima protecció mediambiental) “permetent les possibilitats d’accés i estada en aquestes zones vinculades a activitats recreatives i d’oci” el que posa en greu perill la preservació de nombroses espècies autòctones com el voltor negre, el falcó d’Eleonora o l’àguila peixatera, que figuren com a prioritàries per a la seva conservació per diverses directives de la Unió Europea, que precisament ha invertit més de 900.000 euros en fons comunitaris per a la recuperació del voltor negre.

Aquestes Zones d’Exclusió, que tan sols suposen el 2,98% de l’espai natural protegit, tenen el màxim sentit a Mallorca en ser l’única illa del món en què viuen i es crien nombroses espècies, entre elles el voltor negre. Des que les Zones d’Exclusió fossin incorporades al Pla d’Ordenació de Recursos Naturals a les Balears (PORN), l’any 2007, la reproducció del voltor negre s’ha triplicat en aquestes àrees. També és la zona més important de les colònies de falcó d’Eleonora i àguila pescadora que s’han recuperat des que aquestes zones van ser establertes.

Precisament un estudi de la Càtedra de Medi Ambient de la Fundació de la Universitat d’Alcalá, encarregat per la FVSM sobre els efectes i possibles conseqüències d’aquesta reforma legislativa, conclou que “la nova reglamentació produirà amb tota seguretat efectes negatius significatius sobre l’estat de conservació i la supervivència futura de les espècies més sensibles de la Serra Tramuntana, a Mallorca “.

La FVSM considera que el previsible deteriorament de les zones més sensibles per a la conservació de la biodiversitat d’aquests espais naturals serà encara més greu en aquests moments de creixent massificació turística i amb una notable absència de mitjans de vigilància per part de l’Administració.

L’estudi de la Càtedra de Medi Ambient adverteix que alguns senders d’aquestes zones tenen més d’un milió de visitants l’any i el mateix Govern balear estima que més de 300.000 turistes visitaran aquestes zones entre octubre de 2016 i abril de 2017. La Càtedra de Medi Ambient conclou que, preservant aquest 2,98% de la zona de reserva del parc, no s’afecta als seus valors turístics ni al seu desenvolupament però, obrint de manera incontrolada, pot causar greus perjudicis a la fauna i flora d’aquests espais únics al món.

Entre els espais naturals més afectats es troben algunes finques que han suposat el cor de la recuperació de les espècies amenaçades, mitjançant l’acord amb organitzacions conservacionistes que han ajudat a gestionar aquests espais. Entre elles es troba la finca Ternelles, propietat de la família March, que compta amb una de les zones més importants des del punt de vista mediambiental on s’han descobert nombroses espècies noves per a la ciència en els últims anys i on van habitar els últims voltors negres quan havien desaparegut de Mallorca. Altres de les zones és la finca Ariant, que va ser donada de manera altruista pels seus propietaris a la Fundació Vida Silvestre perquè serveixi de nucli de conservació de les espècies de les Balears per a les generacions futures.

La FVSM ha denunciat al Defensor del Poble que tal modificació vulnera diversos articles de la Constitució: 9 (seguretat jurídica i interdicció de l’arbitrarietat), 24 (tutela judicial efectiva), 45 (dret al medi ambient), 105 b) (audiència pública ) i 149.1.23 (competència de l’Estat per dictar legislació bàsica en matèria mediambiental).

Així mateix la FVSM considera que la modificació “vulnera l’article 37 (dret al medi ambient) de la Carta de Drets Fonamentals de la Unió Europea pel que fa la mesura afecta la protecció de la Xarxa Natura 2000, vulnera els principis de les directives Habitats, ZEPA i de participació pública en plans i projectes que afecten al medi ambient, i vulnera el Conveni de Arrhaus ratificat tant per Espanya com per la Unió Europea “.

A més “vulnera les lleis estatals de Biodiversitat, de participació pública en assumptes de medi ambient, vulnera les lleis autonòmiques de bon govern i transparència, així com les pròpies instruccions del Govern balear sobre elaboració de textos normatius”.

Per tot l’exposat la FVSM reclama al Defensor del Poble que presenti un recurs d’inconstitucionalitat contra aquesta modificació legislativa i exigeixi a la comunitat autònoma de les Balears la revocació d’aquesta norma.[:]