El Defensor del Pueblo concluye que la Ley de Evaluación Ambiental del Govern balear supone un retroceso en el nivel de protección de la Serra de Tramuntana
octubre 23, 2020
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[:es]El Defensor del Pueblo ha remitido una carta a la Fundación Vida Silvestre Mediterránea en la que le responde a la queja presentada en septiembre de 2016 en la que reclamaba la inconstitucionalidad de la disposición final segunda de la Ley de Evaluación Ambiental de Baleares por, entre otras cosas, rebajar la protección medioambiental de los espacios protegidos de las islas sin justificación científica alguna, y su revocación. El Defensor del Pueblo, Francisco Fernández Marugán, concluye en la misiva que la “nueva norma (en referencia a la Ley de Evaluación Ambiental) supone un retroceso en el nivel de protección” de la Serra de Tramuntana” y al respecto realiza dos sugerencias y una recomendación a la Conselleria de Medi Ambient, Agricultura i Pesca.

En primer lugar, y (dice) “dado que la Conselleria no ha aportado la justificación objetiva que ponga de manifiesto que la nueva regulación no supone un patente retroceso en el grado de protección alcanzado”, sugiere la realización de un estudio que acredite que no se va a producir una afección negativa sobre los valores ecológicos que motivaron la declaración del espacio por la afluencia de público y la imposición de condiciones suficientes para garantizar su conservación, antes de otorgar la autorización de acceso a las zonas de exclusión de un espacio natural protegido, incluida la Serra de Tramuntana; y, en segundo lugar, en caso de advertirse que el impacto pudiera ser negativo, el Defensor del Pueblo sugiere no autorizar el acceso y promover la supresión de la disposición transitoria tercera y el artículo 22 a) párrafo segundo de la Ley para la conservación de los espacios de relevancia ambiental de las Illes Balears. Asimismo, el Defensor del Pueblo recomienda la elaboración de una memoria técnica que acredite que la nueva regulación propuesta no supone un retroceso en el grado de protección alcanzado, teniendo en cuenta, entre otros factores, la normativa que se modifica y el estado de conservación de los valores ecológicos que motivaron la declaración del espacio, cuando promueva o tramite una norma que modifique en el régimen jurídico de protección de los espacios naturales.

El Defensor del Pueblo explica que ha tratado de conocer la justificación técnica de las modificaciones introducidas en la Ley para la Conservación de los Espacios de Relevancia Ambiental de las Illes Balears (LECO), en particular su disposición transitoria tercera en relación con el artículo 22 a) de la misma Ley, por las que se amplían los usos de la zona de exclusión que pueden regularse en el planeamiento y pueden autorizarse. El Defensor del Pueblo considera que cuando una administración promueve modificaciones normativas aplicables a los espacios naturales protegidos -y al medio ambiente en general- tal modificación debe ir precedida de una sólida justificación técnica que asegure que no se reduce el nivel de protección ambiental existente. En el caso planteado en esta queja, la tramitación del anteproyecto de Ley no ha ido acompañada de una valoración de las posibles afecciones de los nuevos usos autorizados sobre los valores ecológicos que fundamentan la protección de los espacios. Concluye finalmente que la Conselleria “no ha aportado la justificación objetiva que ponga de manifiesto que la nueva regulación no supone un patente retroceso en el grado de protección alcanzado, en este caso, en la Serra de Tramuntana”, ni (él) “ha encontrado esa cuidadosa ponderación que el Tribunal exige sobre los efectos de la modificación sobre el grado de conservación del espacio natural, teniendo en cuenta, entre otros factores, la regulación preexistente”.

En su carta, para abordar esta modificación, el Defensor del Pueblo hace referencia a la sentencia 514/2015, de 15 de septiembre, de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de las Illes Balears, por la que se excluía de las previsiones del Plan General de Ordenación Urbanístico (PGOU) de Pollença la servidumbre de acceso al mar a través del Camino de Ternelles, en virtud del grado de protección establecido en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Serra de Tramuntana. Defiende Fernández Marugán que el tribunal “daba prioridad a la limitación establecida en el instrumento de protección del espacio que impedía el acceso público a la costa incluida en la zona de exclusión, a través del camino citado, sobre la servidumbre de acceso al mar que debe garantizar el uso público del dominio público marítimo-terrestre establecido por la legislación de costas”.

Finalmente, el Defensor del Pueblo considera que la resolución del asunto “tiene dos vertientes”: la primera, dirigida a que se adopten todas las medidas precisas para asegurar que la autorización del acceso público a las zonas de exclusión de los espacios naturales protegidos, incluida la Serra de Tramuntana, se realice previo estudio de sus efectos sobre los valores ecológicos que motivaron su declaración y previa imposición de las medidas necesarias para evitar impactos negativos; la segunda dirigida a que, en lo sucesivo, cuando la Conselleria promueva o intervenga en la tramitación de la modificación de una norma de rango legal o reglamentario que modifique el régimen de protección de los espacios naturales lo acompañe de una justificación técnica que acredite que la nueva regulación no supone un retroceso en el grado de protección alcanzado, teniendo en cuenta, entre otros factores, la normativa anterior y el estado de conservación de los valores ecológicos que motivaron la declaración del espacio.[:ca]El Defensor del Poble ha remès una carta a la Fundació Vida Silvestre Mediterrània en la que li respon a la queixa presentada al setembre de 2016 en la qual reclamava la inconstitucionalitat de la disposició final segona de la Llei d’Avaluació Ambiental de les Balears per, entre altres coses, rebaixar la protecció mediambiental dels espais protegits de les Illes sense justificació científica alguna, i la seva revocació. El Defensor del Poble, Francisco Fernández Marugán, conclou en la missiva que la “nova norma (en referència a la Llei d’Avaluació Ambiental) suposa un retrocés en el nivell de protecció” de la Serra de Tramuntana”, sobre la qual cosa realitza dos suggeriments i una recomanació a la Conselleria de Medi Ambient, Agricultura i Pesca.

En primer lloc, i (diu) “atès que la Conselleria no ha aportat la justificació objectiva que posi de manifest que la nova regulació no suposa un patent retrocés en el grau de protecció aconseguit”, suggereix la realització d’un estudi que acrediti que no es produirà una afecció negativa sobre els valors ecològics que van motivar la declaració de l’espai per l’afluència de públic i la imposició de condicions suficients per garantir la seva conservació, abans d’atorgar l’autorització d’accés a les zones d’exclusió d’un espai natural protegit , inclosa la Serra de Tramuntana; i, en segon lloc, en cas d’advertir que l’impacte pogués ser negatiu, el Defensor del Poble suggereix no autoritzar l’accés i promoure la supressió de la disposició transitòria tercera i l’article 22 a) paràgraf segon de la Llei per a la conservació de els espais de rellevància ambiental de les Illes Balears. Així mateix, el Defensor del Poble recomana l’elaboració d’una memòria tècnica que acrediti que la nova regulació proposada no suposa un retrocés en el grau de protecció aconseguit, tenint en compte, entre altres factors, la normativa que es modifica i l’estat de conservació de els valors ecològics que van motivar la declaració de l’espai, quan promogui o tramiti una norma que modifiqui en el règim jurídic de protecció dels espais naturals.

El Defensor del Poble explica que ha intentat conèixer la justificació tècnica de les modificacions introduïdes en la Llei per a la conservació dels espais de rellevància ambiental de les Illes Balears (LECO), en particular la seva disposició transitòria tercera en relació amb l’article 22 a) de la mateixa Llei, per les quals s’amplien els usos de les zones d’exclusió que poden regular-se en el planejament. El Defensor del Poble considera que quan una administració promou modificacions normatives aplicables als espais naturals protegits -i al medi ambient en general- tal modificació ha d’anar precedida d’una sòlida justificació tècnica que asseguri que no es redueix el nivell de protecció ambiental existent. En el cas plantejat en aquesta queixa –argumenta el Defensor- la tramitació de l’avantprojecte de Llei no ha anat acompanyada d’una valoració de les possibles afeccions dels nous usos autoritzats sobre els valors ecològics que fonamenten la protecció dels espais. Conclou finalment que la Conselleria “no ha aportat la justificació objectiva que posi de manifest que la nova regulació no suposa un patent retrocés en el grau de protecció aconseguit, en aquest cas, a la Serra de Tramuntana“, ni (ell) “ha trobat aquesta acurada ponderació que el Tribunal exigeix ​​sobre els efectes de la modificació sobre el grau de conservació de l’espai natural, tenint en compte, entre altres factors, la regulació preexistent”.

En la seva carta, per abordar aquesta modificació, el Defensor del Poble fa referència a la sentència 514/2015, de 15 de setembre, de la Sala del Contenciós-Administratiu del Tribunal Superior de Justícia de les Illes Balears, per la qual s’excloïa de les previsions del Pla General d’Ordenació Urbanístic (PGOU) de Pollença la servitud d’accés al mar a través del Camí de Ternelles, en virtut del grau de protecció que estableix el Pla d’Ordenació dels Recursos Naturals de la Serra de Tramuntana. Defensa Fernández Marugán que el tribunal “donava prioritat a la limitació establerta en l’instrument de protecció de l’espai que impedia l’accés públic a la costa inclosa a la zona d’exclusió, a través del camí esmentat, sobre la servitud d’accés al mar que ha de garantir l’ús públic del domini públic marítim-terrestre que estableix la legislació de costes”.

Finalment, el Defensor del Poble considera que la resolució de l’assumpte “té dues vessants”: la primera, dirigida a que s’adoptin totes les mesures necessàries per assegurar que l’autorització de l’accés públic a les zones d’exclusió dels espais naturals protegits, inclosa la Serra de Tramuntana, es realitzi previ estudi dels seus efectes sobre els valors ecològics que van motivar la seva declaració i prèvia imposició de les mesures necessàries per evitar impactes negatius; i la segona dirigida a que, d’ara endavant, quan la Conselleria promogui o intervingui en la tramitació de la modificació d’una norma de rang legal o reglamentari que modifiqui el règim de protecció dels espais naturals, l’acompanyi d’una justificació tècnica que acrediti que la nova regulació no suposa un retrocés en el grau de protecció assolit, tenint en compte, entre altres factors, la normativa anterior i l’estat de conservació dels valors ecològics que van motivar la declaració de l’espai.[:]